Un principio fundamental de cualquier normativa de carácter novedoso que se pretenda aplicar, debe ser la ponderación de todas las posibles consecuencias que dicha aplicación va a ocasionar, sobre todo en aquellas personas con escasa capacidad de recurso, respuesta o alegación ante la misma. Escuchamos estos días que desde el 2013 se va aplicar en el Ayto. de Siero (y en todos los de más de 25.000 habitantes) una inspección general de las viviendas de más de 50 años de antigüedad. Dejando de lado (...)

